A quienes nos toca proteger.
Este es mi cumpleaños número 49. Y en este momento de mi vida llevo más de dos décadas intentando proteger sistemas, activos de información e instituciones. En definitiva, personas. Es decir, intento hacer de nuestro mundo —mi mundo— un lugar un poco más seguro.
Una vez más, la humanidad juega a los dados con su supervivencia. En los últimos 100 años lo hemos hecho varias veces. Todas han sido un desafío. Y muchas veces ha sido, como ha planteado recientemente Harari, por estupidez.
